Asociación Landázuri Elkartea

Nuestro patrimonio : Detalle

>> Ir a Hemeroteca

FORONDA Y LA MANTECA

Este año se cumple el 30º aniversario de la inauguración del aeropuerto de Foronda. Tirando de hemeroteca, amablemente cedida por nuestro animoso consocio Justo Beltrán de Heredia, refrescamos la memoria con los elogiosos comentarios que suscitó este hecho.
Así, el entonces ministro de transportes Salvador Sánchez Terán aterrizo en Foroda en un Mystere a las 11,30 de la mañana después de la bendición de las instalaciones se realizo un recorrido por las mismas en las que un grupo de trabajadores de Michelin reivindicaron sus derechos posteriormente ya dentro de los protocolos el ministro, calificó a Foronda como” el de mayor calidad técnica de España”. Abundando en el tema, abordó la situación de los tres aeropuertos vascos restantes” Sondica (actualmente Loiu) no se cierra”. Precisamente ahora estamos haciendo las mayores inversiones con 120 millones de pesetas. Es evidente, no obstante, que presenta unas dificultades de tipo geográfico y urbanístico. Es evidente, también, que el aeropuerto de Foronda será el principal y tendrá una complementariedad en el de Sondica”. En términos parecidos se expresaron el lehendakari Garaikoetxea y el diputado general Guevara. El Lendakari Garaikoechea comento “Aunque no soy un técnico, estoy impresionado viendo las magnitudes y la dotación técnica de este aeropuerto internacional que aportará unos servicios importantes. Una vez más tengo que felicitar a los alaveses”. Además, la subsecretaría de aviación civil auguró, con aplomo, que Foronda será el cuarto aeropuerto nacional en tráfico de viajeros y que soportará el 8,3% del tráfico nacional e internacional de todo el Estado.
Toda esta expectativa también se traslado al empleo, como anécdota podemos decir que 1021 personas se interesaron para ocupar ocho plazas de auxiliar administrativo, 56 ingenieros superiores para disputar dos plazas. Noventa y ocho ingenieros técnicos se examinaron para tres plazas, treinta y dos `profesionales para una plaza de taller, setenta y cinco para dos puestos de oficiales, así sigue una larga lista de albañiles, jardineros, electricistas, telefonistas, locutores y soldadores hasta completar 4800 personas que formaron el grupo para los que el aeropuerto de Vitoria-Foronda ha fue una oportunidad perdida.
Después de todas estas loas primores y expectativas hay algo que nos conduce a pensar en lo absurdo y se suele comentar que “no se le ocurre ni al que asó la manteca”. Pues bien, algo de esto ha sucedido con Loiu-Sondica al haberse potenciado su aeropuerto en detrimento de Foronda, que arrastra una vida lánguida, aminorada en cierto modo al haberse convertido en aeropuerto de carga. Lo que no habría ocurrido en ningún país medianamente civilizado ha ocurrido en el nuestro, merced a una visión mezquina de las cosas enteramente provinciana, que ha dado lugar a casi lograr que se ase la manteca.