
Hemos recibido por parte de un lector de nuestra sección, una colaboración sobre la toponimia de una localidad aragonesa que está relacionada con nuestra provincia y que podemos leer a continuación.
Entre las localidades zaragozanas de Torrijo de la Cañada y Villalengua se encuentra la Ermita de Nª Sra. del Campo Alavés, llamada popularmente “El Campo Alavés”. Esta ermita pertenece a Torrijo de la Cañada y se encuentra a 14 km de esta pequeña localidad, situada al sur de la Provincia de Zaragoza y lindando ya con la castellana provincia de Soria.
Desde el pueblo de Torrijo podemos acceder a este paraje atravesando campos de viñas, almendros y olivos por una polvorienta pista que transita por solitarios barrancos y ondulantes terrenos, tan ardientes en verano como gélidos en invierno.
Después de una media hora de traqueteante viaje llegamos a un amplio descampado en el que, además de la ermita, encontramos las ruinas de varias casas que hasta hace unas décadas constituían “El Campo Alavés” y que aportaban vida a un paraje hoy triste y abandonado aunque melancólico y ciertamente misterioso.
Según nos comentó el párroco del lugar durante nuestra visita, la ermita fue construida en el siglo XIV como recuerdo de una de las batallas más sangrientas celebradas en el transcurso de la “Guerra de los Pedros” que a mediados de este siglo, durante años, mantuvieron Pedro IV “El Ceremonioso” de Aragón y Pedro I “El Cruel” de Castilla, en su afán por dilucidar sus ambiciones fronterizas.
Parece ser que, del conjunto de la milicia que formaba parte del bando aragonés, un importante contingente lo constituían soldados alaveses que ocupaban esta parte del campo de batalla por lo que esta zona se denominó “El Campo Alavés”, nombre que acabó adquiriendo tanto la ermita como la Virgen a la que ésta se dedicó.
Cada año, el último sábado de mayo tiene lugar una romería en la que se realiza en los alrededores de la ermita una comida popular con reparto de carajillos y roscones. Desgraciadamente, hace unos años la imagen de la Virgen, una talla románica de considerable valor, fue robada de la Iglesia Parroquial de Torrijo y aún sigue sin aparecer.
Finalmente, en relación con este apunte toponímico, también quiero hacer mención a un pueblo totalmente abandonado, llamado Alavés, que se encuentra a escasos kilómetros de la localidad oscense de Sabiñánigo, en las estribaciones del Puerto de Monrepós en dirección a Zaragoza, cuyo origen desconozco.
Intentando encontrar datos que confirmen estos hechos se recoge en la biografía de Pedro I que en el año 1361 Pedro I de Castilla se apodero de las plazas de Berdejo, Torrijo y Alhama de Aragón, localidades fronterizas con Castilla, y la de Torrijo se cita expresamente, pero no hemos encontrado rastro de la composición de los ejércitos. Pero si la teoría no es una leyenda es un tema por lo menos curioso.