
El día 24 de Abril del presente año, la Real Academia de la Lengua Vasca – Euskaltzaindia, con motivo de la celebración de su 90 Aniversario, presentó en la Diputación Foral de Álava la obra titulada Toponimia de Vitoria – Gasteizko Toponimia (en dos volúmenes, I: Ciudad / Hiria; y II: Malizaeza), dentro de la colección que publica la Academia con el nombre de Onomasticon Vasconiae, números 27 y 28. Estos dos tomos comprenden 12 núcleos de población pertenecientes al Municipio de Vitoria-Gasteiz, dentro del ambicioso proyecto de investigación denominado “Toponimia Histórica del Municipio de Vitoria-Gasteiz” que abarca las 64 entidades jurisdiccionales municipales, incluida la capital.
Se trata de una obra llamada a ser de referencia por parte de historiadores, etnógrafos, arqueólogos y estudiosos del pasado de Vitoria-Gasteiz en general. La actualización y fijación de los topónimos (de los nombres que las personas han dado a los accidentes geográficos, parcelas, caminos, labrantíos y fincas de cultivo, pueblos, casas, y edificios de carácter doméstico, industrial, artesanal, etc., del territorio que han explotado desde antiguo) es una necesidad cultural que debe continuar y que nuestras instituciones deben apoyar sin ambages.
Nuestros mayores atesoran en su memoria y experiencia vital gran cantidad de datos (como los topónimos de un determinado lugar, allí donde residieron y trabajaron) que no deben perderse cuando ellos nos abandonen irremediablemente. Es necesaria una labor ordenada y planificada que los entreviste y los haga partícipes de estudios tan completos como el que ahora recomendamos, que debe extenderse pueblo a pueblo, comarca por comarca, a todo el Territorio Histórico de Álava.
Esta ardua y meticulosa labor de recogida toponímica, ya fue iniciada allá por los años 80 del pasado siglo por otra de las personas referentes de la cultura alavesa a la que habría que reconocer por su tesón y sabiduría. Nos referimos al sacerdote y etnógrafo D. José Antonio González Salazar, cuyos Cuadernos de Toponimia alavesa han sido profusamente consultados en todos estos años por numerosos estudiosos e investigadores y han sido la base sobre la que se ha podido cimentar esta nueva obra. Otros como él anteriormente, siempre fueron cuidadosos en referenciar los topónimos menores en sus obras (como la insigne historiadora alavesa Dña. Micaela Portilla Vitoria) o de recogerlos en determinados lugares de nuestra geografía. Así, es destacable la recogida toponímica de D. Gerardo López de Guereñu Galarraga en obras como Toponimia Alavesa, seguido de Mortuorios o Despoblados y pueblos alaveses (también publicada por Euskaltzaindia en 1989, en el núm. 5 de su colección Onomasticon Vasconiae), o Álava: Solar de Arte y de Fe (1962), con apuntes sobre numerosos hagiotopónimos (o lugares con nombres de santos).
En todo caso, vaya nuestra enhorabuena por una obra bien hecha, fruto del trabajo de un equipo de filólogos e historiadores especializados en Toponimia. La dirección y autoría de la obra corresponde de forma póstuma al desaparecido erudito alavés de la cultura D. Henrike Knörr Borràs. El resto del equipo lo forman la filóloga Dña. Elena Martínez de Madina Salazar y los investigadores del Seminario Alavés de Etnografía, D. Juan José Galdós López, Dña. Blanca Rescalvo González, Dña. Montserrat Ocio Vallejo y, de manera especial, D. José Antonio González Salazar, éste último director técnico en la recopilación del corpus toponímico. Tras el fallecimiento de D. Henrike Knörr Borràs, la dirección global de este estudio en lo referente a los tomos publicados y a los que se están preparando, ha recaído en la persona de D. José Luis Lizundia Askondo. Para él y para su equipo de colaboradores, nuestro más sincero apoyo y agradecimiento.