
La convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, aprobada por la Conferencia General de la Unesco el 17 de octubre de 2003, define este tipo de patrimonio como “los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas – junto con los instrumentos, objetos artefactos y espacios culturales que les son inherentes - y que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural”, esta definición, es aplicable a lo que sucede en la localidad de Pipaón con la celebración de su día de etnografía viva.
El último sábado del mes de agosto Pipaón resucita desde hace trece años un conjunto de oficios y tradiciones que conformaron la vida cotidiana del pueblo durante décadas hasta que la industrialización dejo el pueblo reducido a lo que actualmente representa, una comunidad que está contenta y satisfecha con sus raíces.
La jornada comienza, con una concentración de los participantes en las actividades, que son personas del pueblo, ataviadas con los atuendos propios del lugar, acompañados por un cura simulado con sus monaguillos en la plaza del ayuntamiento. Desde el balcón del ayuntamiento se dicta el pregón que anima a la fiesta y que en esta ocasión fue leído por Conchi Mtz de Madina, directora del centro E.P.A. de Vitoria y colaboradora activa en actividades que realiza Pipaon con sus mayores.
Después de este acto protocolario los asistentes a esta jornada etnográfica guiados por una triki-tixa se encaminan al lugar donde se realiza una amasada de pan por el método tradicional, llamando la atención el estirado y afinado de la masa con un rodillo que se acciona por una manivela, en el lugar se explica el proceso de elaboración y el nombre de los utensilios utilizados.
Después en un montículo en las cercanías del pueblo, se puede contemplar una carbonera alrededor de la cual se describe su construcción, las partes que la componen y la importancia del carbón para la subsistencia del pueblo, así como los avatares que su obtención tenia, pues aunque fundamental para el pueblo, su fabricación era perseguida por los guardas forestales.
La triki-tixa nos encamina hacia el lugar donde se hace una siega tradicional con diferentes tipos de hoces y guadañas, descripción de las herramientas y las diferentes fases de esta operación hasta su acarreo del cereal a la era para ser trillado. Entre tanto, por el pueblo se ven artesanos que hacen suelas de alpargata, varean lana para los colchones, hacen queso, morcillas y chorizos, todo con sus pertinentes explicaciones y su realización con los utensilios que conservan de sus mayores.
La realización de una colada es quizás la acción más espectacular, pues recoge una tradición que los urbanitas no tenemos ni tan siquiera imagen lejana. Con la descripción del proceso muy bien desarrollada, explican desde la selección de la ceniza, elemento principal de la colada, pasando por la elaboración del jabón, la preparación del agua para la colada, el lavado en el lavadero y la colocación de la ropa en el cuenco de colar, de aquí el nombre de colada. La ropa lavada se coloca en el interior del cuenco todavía húmeda, en capas bien estiradas, sobre la boca del cuenco se coloca un filtro, y sobre el filtro se coloca una rama denominada “abarra”, sobre esto se echan las cenizas, a continuación se vierte agua sucesivas veces con distinto grado de temperatura, cada más caliente hasta conseguir el desinfectado y blanqueo de la ropa, el liquido recogido del filtrado era considerado lejía y se le daba otros usos posteriores.
Entre todas actividades sobre las doce horas el grupo de danzas Usatxi realiza unas danzas en la plaza en presencia de las autoridades ataviadas con solemnes capas, banderas y estandartes presencian las danzas.
Después de la trilla y la terminación de la elaboración del pan el pueblo se reúne en una comida de confraternidad. finalizada la comida los jóvenes bailan espontáneamente danzas propias de la región. Cabe destacar el ambiente de naturalidad en que se celebra el conjunto de actividades sin recurrir a ningún tópico, de ambientaciones extrañas. Felicitamos a todo el pueblo de Pipaón por su participación y a la presidenta de de Asociación Cultural Usatxi Mª Sol Bedia organizadora del evento.