
Han pasado trece años desde la apertura desde que se comenzó con el expediente citado en el anterior artículo (25/05/2009) y nada se ha movido, todo ha quedado en el olvido y no se ha tomado ninguna medida de protección y menos aún de conservación.
Este hecho ha traído y trae de cabeza a los vecinos-as del pueblo que ven como su Patrimonio Natural y Cultural, se está perdiendo y destruyendo a pasos agigantados, por culpa de políticas inadecuadas que no se encaminan a velar por la buena conservación de este excepcional enclave.
Desde la propia Junta Administrativa de Villanueva de Valdegobía se han realizado todo tipo de gestiones y solicitudes tanto al Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, para que sea declarado Bien Cultural, como a la Diputación Foral de Álava y al Ayuntamiento de Gaubea para que se tomen las medidas necesarias a fin de proteger, cuando menos, este espacio. Sin embargo, a día de hoy la realidad del estado de lo que fue un “Paraíso” es lamentable, como se verá mas adelante, debido a la actividad de la escalada, que desde hace ocho años está originando graves enfrentamientos entre la vecindad y los escaladores.
Incidencias negativas en la conservación del espacio:
Fauna: Con la tala de vegetación y sobretodo la perdida de las hiedras centenarias que servían de refugio y anidamiento para las aves, esto unido a la apertura de vías de escalada ha supuesto la desaparición de gran cantidad de la fauna rupícola habitual. La más significativa tuvo lugar recientemente con la muerte, debido a las continuas molestias a que fue sometida, del ejemplar hembra de águila real, especie cuya población en la C.A.P.V. está calificada como “vulnerable” de acuerdo con los criterios de la Lista Roja de la UICN.
En cuanto a la importancia de su riqueza geológica, los frágiles “travertinos” están “cosidos” literalmente de vías de escalada, con el riesgo de deterioro y pérdida de este legado fósil de singular valor geológico.
Ante esta lamentable y gravísima situación de abandono y delito ecológico- cultural, cabe preguntarse si es compatible la actividad de la escalada con el respeto y la conservación del Patrimonio Natural y Cultural, o por el contrario ¿quién debe poner freno a esta barbarie digna de juzgado de guardia y de la máxima difusión por parte de los medios de comunicación para que esto no vuelva a repetirse en ningún lugar del planeta.
Existe una reglamentación que impide este tipo de atropellos, pero hace falta aplicarla.
A nivel municipal están las Normas Subsidiarias, que deberían ser el garante protector por excelencia del Patrimonio Natural y Cultural, según las cuales, no está permitida la escalada, o lo que es lo mismo, está prohibida.”
Muchas han sido las voces y veces que en el Concejo de Villanueva se ha oído aquello de: “Patrimonio Natural y Cultural SI, escaladores No, gracias”.
Pero la solución a esta problemática, no sólo pasa por la desaparición total de la actividad de la escalada y sus vías, en zonas vulnerables y de cierto valor patrimonial, incluidas las cuevas eremíticas de Corro, sino que habrá que llegar más lejos y crear las infraestructuras necesarias para el aprovechamiento de esta riqueza por parte de todas las personas sensibles con la Cultura y la Naturaleza.
Para ello, lo primero sería proteger y señalizar las zonas con más relevancia, especialmente en lo referente al Patrimonio Natural y Arqueológico, que no es poco en Valdegobía, y posibilitar el acceso del público, en la medida en que ello no afecte negativamente a su conservación, a los elementos del Patrimonio Histórico-Cultural.
Otra tarea a realizar, y que a buen seguro será un atractivo turístico añadido al del Parque Natural de Valderejo, es la de organizar la infraestructura informativa y educativa precisa (señalizaciones, paneles explicativos, folletos, etc.), para la necesaria puesta en conocimiento del público, de los valores de este entorno privilegiado, merecedor incluso, junto a otras zonas del Municipio, de ser declarado Parque Natural, con los objetivos de protección de la Naturaleza (fauna-flora, gea, patrimonio cultural), ecosistemas y paisajes, el desarrollo económico y el disfrute público en las modalidades de recreación-turismo y formación e investigación ambientales.
Nota de protesta.
Con motivo de las obras de remodelación de la Avda. de Sancho El Sabio de nuestra ciudad, el Ayuntamiento ha talado, sin misericordia alguna, las acacias existentes en dicha calle. En cualquier sociedad culta no se habría permitido un hecho semejante. O, es que? acaso no se podría haber hecho la remodelación sin derribar los árboles¿ La Sociedad Landázuri expresa su más enérgica protesta ante esta falta de sensibilidad de nuestro Consistorio ante un tesoro como lo son unos árboles de más de 50 años. Lamentable.