
Siguiendo nuestro recorrido por el municipio de Valdegovia, nos vamos hasta su parte más noroccidental. Comenzamos en las cercanías de Espejo, en la localidad de Villamaderne, donde encontramos un reloj muy erosionado, en la fachada de la torre palacio de esta localidad, se trata de un reloj semicircular, de sus trazas queda la meridiana, y de sus horas sombras, el estilo debió ser perpendicular a la pared, aunque ahora esta desviado. Continuamos hacia el norte, y en el cruce de Villanañe cambiamos de dirección siguiendo la carretera A-2622, pero no encontramos ingenios que sigan el recorrido del sol, hasta la localidad de Basabe. En la iglesia de El Salvador de Basabe, iglesia con trazas románicas, hay un reloj arcaico en su esquina izquierda de la fachada sur, esta quizá regrabado. Sobre un ventanal de la citada fachada, que declina 25º,318 a poniente, hay un reloj de horas iguales, grabado sobre un sillar rectangular enmarcado en tres lados achaflanados. La numeración romana presenta alguna singularidad las VIII grabadas como IIX, las horas centrales están en le chaflán inferior, detalle que mejora su lectura, tiene marcas de medias horas. El estilo no es el original, queda un orificio que nos revela que tuvo dos apoyos.
Corro es la siguiente localidad en la que encontramos dos relojes, en la fachada sur de su iglesia parroquial con advocación a San Miguel. Un curioso reloj de diez sectores, situado a la derecha de la puerta que da acceso la torre, y otro a la izquierda, de la misma puerta, que quiere ser de horas iguales, enmarcado en dos círculos concéntricos que contienen las horas en romanos, ambos carecen de estilo. Continuando hacia Bóveda nos detenemos en Quintanilla y en una esquina de su iglesia buscando el sur tenemos un reloj rectangular, con horas en romanos y varilla deformada de dos apoyos. De regreso nos detenemos en la localidad de Tobillas, donde tenemos un ejemplar de reloj de misa en la iglesia parroquial de San Román. Esta iglesia es heredera de una antigua ermita del mismo nombre que data del siglo IX, este dato y el hecho de que esta zona fuera lugar de habitación para muchos cenobios y monjes benedictinos nos lleva a pensar que el reloj fuera grabado por aquellos primitivos monjes como difusores de la forma de control de sus rezos. Se trata de un reloj de seis sectores, al que se le han añadido probablemente, alguno más que no sigue la forma regular de las divisiones. Este reloj junto a los de Labastida, San Vicentejo y Labraza sean quizá los ejemplares más llamativos de este tipo de relojes.
Nota sobre el Palacio de Subijana
Días pasados hablábamos en esta sección de "Nuestro Patrimonio" de la casa Palacio de Subijana de Morillas, donde estuvo alojado el duque de Welington durante la Batalla de Vitoria; en este reportaje comentábamos desconocer el origen de la citada casa. Pues bien, nuestro erudito consocio Juan Vial-Abarca, entre otras cosas, académico de la Historia, nos ha desvelado que perteneció en origen a los Saenz de Hereña, importante familia de la zona. En el siglo XVIII un guipuzcoano apellidado Irastorza se casó con una Saenz de Hereña y reedificó la casa, si bien puso en el escudo de armas el de su apellido, que es el que detenta en la actualidad.