
En Mayo del pasado año 2.007 fue terminada la recuperación y restauración del antiguo reloj de la Iglesia de Espejo (Álava), que durante 180 años fue guía del paso del tiempo en el pueblo y que se hallaba expuesto a una oxidación que habría terminado con su existencia, en el desván de la Iglesia. Esto nos comenta un vecino de la localidad que nos ha enviado este relato, y que nosotros publicamos.
El reloj fue adquirido y colocado en la torre de la Iglesia en el año 1.808, en plena invasión napoleónica, siendo los Regidores del pueblo Juan Bautista Alexandre y Pedro Ruiz de la Illa, y Procurador Francisco del Vado Mayor. Fue construido por el maestro relojero Carlos de Perea quien tenía su residencia en Berantevilla (Álava).
El coste del reloj fue de un total de 2.100 reales, que fueron satisfechos por el Concejo de Espejo a plazos: 500 se le pagaron el año de su instalación y construcción en 1.808; otros 1.000 reales le fueron satisfechos al año siguiente de 1.809; y los últimos 600 reales se le hicieron en tres pagos de 200 reales el año 1.810. Todo esto consta en los libros de cuentas del concejo de los referidos años.
El reloj estuvo funcionando hasta que en Enero de 1.989 empezó a funcionar el actual, eléctrico, relegando al olvido al antiguo reloj hasta su recuperación y restauración el año pasado.
El primitivo reloj de torre esta formado por un armazón de pilares en hierro forjado, dentro del cual están montados los dos trenes de rodaje (marcha y sonería). La fuerza motriz la componen dos pesas, el escape es de reposo y la sonería cuenta con rueda caracol. Toca las horas enteras y las medias.
Anteriormente, en el año 1.986, se procedió a la sustitución de la esfera del reloj, siendo sustituida por la actual que ahora vemos, a la que se dotó también de luz para que pudiera verse la hora por la noche.
La restauración del reloj ha sido llevada a cabo por Relojería Martínez de Vitoria-Gasteiz.
El antiguo reloj, con sus 200 años a cuestas, se halla expuesto al público en general a la entrada de la Iglesia y en breve plazo, para una mejor visión se le dotará de una luz que permitirá apreciar mejor esa maravilla mecánica, así como, de un cartel explicativo sobre su historia.
Desde aquí animamos a todos a apreciar esta joya que tenemos en Espejo e invitamos a los visitantes a contemplarla.