
En primer lugar, queremos felicitar el año a nuestros lectores a la vez que desearles un año lo mejor posible, y pedir que sean indulgentes con esta página de "Nuestro patrimonio", que falta nos hace. Esta sección, que hasta su prematura muerte, fué hija de la pluma de Henrike Knörr casi totalmente, por lo que, como es natural, su calidad se ha resentido notablemente; lo que no es óbice para que sigamos con ella, con mejor o peor fortuna.
Haciendo un balance del año pasado su resultado para la Sociedad Landázuri ha sido lamentable, hemos perdido a dos valiosísimas socios : Henrike Knörr y Alberto Gárate, cuyo hueco será muy difícil que podamos reponer, dada la valía intelectual y humana de ambos. Estimamos que personas de esta talla se producen con cuentagotas en la vida y el único consuelo que nos queda ante su desaparición es el haber tenido el privilegio de haberles conocido, y haber contado con su colaboración. Por lo demás, el resto de dificultades que puedan surgir en nuestro devenir societario, y surgen, son salvables y hasta interesantes. Porque, una vida sin dificultades resulta sosa y aburrida. siempre, claro está, que estas dificultades no nos ahoguen por completo. Así que nuestros sufridos lectores nos tendrán que seguir soportando mientras el cuerpo aguante.
Por lo demás, hacemos votos por que la situación económica se normalice en plazo rápido, pues pretender una vida cultural si el bienestar material brilla por su ausencia resulta ser de una estulticia fuera de duda.
Tenemos cerca la celebración de la epifanía, y aprovechamos para recomendar una visita a nuestro patrimonio belenistico, distribuido por las iglesias de nuestra capital, Museo Sacro, y también diversas localidades de nuestra provincia.