
GOIAN BEGO
Cuando todavía lloramos la muerte de Henrike Knörr, de nuevo hemos recibido otro duro golpe. El pasado día 17 de julio falleció en Vitoria Gasteiz, a los 65 años Alberto Gárate Goñi, otro puntal de la Sociedad Landazuri cuya muerte nos ha anegado de tristeza. Nacido en Beasain (Gipuzkoa) se consideró alavés por deseo propio y como tal, dedicó muchos de sus estudios al conocimiento de este territorio histórico al que tanto amaba.
Alberto, abogado economista licenciado en Deusto, practicó su profesión en el complejo industrial químico de Lantarón (Álava), pero su verdadera vocación era el estudio y el conocimiento. Reflexivo, impenitente lector, su verdadera pasión era la historia. Por ello no es de extrañar que, una vez prejubilado, se licenciara con matrícula de honor en esta materia.
Republicano, cristiano y socialista a la vez, eran destacables su timidez y prudencia; rehuía la palestra, la notoriedad. No mostraba interés alguno por figurar, más bien al contrario, su labor se desarrollaba siempre en la sombra. Con ese estilo fue destacado impulsor de importantes iniciativas a favor del euskara y de los derechos de asociación, expresión e información: cofundador en 1974 de Umandi Ikastola; cofundador en 1975 de la librería “Axular” para favorecer lecturas no deseadas en aquella coyuntura política; promotor en Álava, junto con otros tres, del periódico “Egin”, aquel ilusionante proyecto informativo y de opinión surgido en 1977 de tan triste final; cofundador también en 1977 del partido político “E.S.E.I”, de orientación cooperativista - socialista, bien ideado pero de escaso recorrido. Todos ellos eran proyectos de difícil encaje en aquellos años postreros del régimen franquista, lo que dan muestra del grado de compromiso asumido por Alberto hacia la libertad y hacia su país.
Proyecto más reciente fue la fundación, en 1992, de la Sociedad Landazuri, que forjó, igual que en los casos de Axular y E.S.E.I, junto con su inseparable y gran amigo Henrike Knörr, con quien a pesar de sus diferentes enfoques sobre el país compartió muchos puntos de vista. Compartieron también Junta durante algo más de 15 años. Además de su periodo como presidente, la labor más destacada de Alberto en Landazuri por propia iniciativa ha consistido en recorrer todos los pueblos de Álava sometidos al Impuesto de la Reja del Monasterio de San Millán de la Cogolla, de la forma que lo hacía el monje recaudador. En estos recorridos, Alberto, con verdadera devoción nos ofrecía la oportunidad a socios, a lugareños y a los ciudadanos que nos querían acompañar, de conocer in situ los valores patrimoniales que albergan nuestros pueblos, su historia, la de sus prohombres, sus casas blasonadas, su toponimia, sus templos y ermitas, paisaje, etc. etc., actividad que Landazuri se compromete a mantener viva.
Ha colaborado durante los últimos años también en la fundación “Eusko Ikaskuntza” - Sociedad de Estudios Vascos- , concretamente en la corrección y ampliación de datos de la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco Auñamendi. También ha colaborado desde su punto de vista como historiador con los Amigos del Camino de Santiago de Álava.
Con su muerte hemos perdido a otro intelectual de altura, dos en menos de tres meses y, como si se hubieran puesto de acuerdo, estos dos amigos que durante tanto tiempo han compartido proyectos, ilusiones y sus inherentes desengaños en la tierra, han partido juntos a una nueva vida y nos han dejado solos y apenados, alentándonos a que prosigamos su tarea. ¡Que nos inspiren!
En ese sentido, Sociedad Landazuri, abierta y plural, hace un llamamiento desde estas líneas recabando colaboración a la comunidad universitaria, a los estudiosos, a los escritores, a los intelectuales, a la sociedad en general, a cualquier persona con inquietudes o simplemente interesada en el mantenimiento y superación de Sociedad Landazuri como foro de participación y de encuentro, como medio de creación y transmisión de opinión a la ciudadanía. Es el legado y el punto de partida que nos ha dejado Alberto. Nuestro diario quehacer en el futuro será nuestro mejor homenaje.