
Efectivamente. El primer domingo de este mes de junio, a pesar de las inclemencias del tiempo, pues no dejó de llover y en algún momento a cántaros, Cofrades de Nuestra Señora la Virgen Blanca, se acercaron a Egiriñao, en las faldas vizcaínas del monte Gorbea para, junto a los grupos de montaña Juventus y Alpino de Bilbao, celebrar la Fiesta de los Refugios y la conmemoración anual de aquel domingo de 1943, cuando jóvenes vitorianos llevaron en andas la imagen de nuestra Patrona, hasta la pequeña gruta, que sigue siendo permanente visitada por los amantes de la montaña.
Este año además era especial. Nos habían hurtado la imagen creada con tanto cariño y arte por el afamado estudio de Marín y Goicolea, y salieron nubarrones que citábamos en nuestra comunicación anterior invitando a esta celebración.
Además, teníamos un dolor en nuestros corazones pues el impulsor de recuperar esta oportunidad de honrar a nuestra Virgen Blanca en Egiriñao, Henrike Knörr, nos había dejado en esta vida.
Pero Henrike, que era todo ilusión, como si su persona y ánimo siguiera junto a la Cofradía de Nuestra Señora la Virgen Blanca (seguro que su espíritu ayudó) el horizonte se nos fue despejando.
Recibimos la llamada del querido Antonio Aspe, uno de los porteadores en andas de la imagen de la Virgen Blanca a Egiriñao en 1943. “Tengo un amigo que igual puede tallar una nueva imagen”. Y vaya si lo hizo.
Un nuevo amigo salió a nuestro encuentro, JOSÉ MORAZA MEDIOLA, nacido en Torre (Trebiño) hace 71 años. Aficionado a la talla de madera, autodidacta y que casi sin pensarlo se animó a crear una imagen de la Virgen Blanca, que en nogal ha quedado preciosa. Terminada en el tiempo adecuado, nos la donó para que sea la imagen peregrina montañera de la Cofradía.
Ya en Egiriñao, la celebración de la palabra, el recuerdo entrañable a Henrike Knörr, donde salieron las virtudes más nobles de las personas, la bendición de la nueva imagen y el agradecimiento a su donante. Después, el compartir paraguas, cobijo, mesa y alimentos. Vino bueno y mejor. Recuerdos del porqué y el para qué de esta Fiesta Mariana. De la historia de los Refugios. Y en todos los gestos y palabras, la amistad montañera.
Allí dejamos una fotografía ploteada de la imagen hurtada que nuestro gran amigo, gran fotógrafo y entusiasta Cofrade, Eduardo De No, nos ha facilitado, para que la Virgen de las Nieves, siga presente permanente en aquel lugar maravilloso. La nueva imagen peregrina montañera, volvió al Museo de los Faroles, hasta una nueva ocasión.
Eskerrik asko, Henrike, por tu vida entregada a defender nuestro Patrimonio material e inmaterial. Todos los que amamos la montaña, y sobre todo el espíritu montañero, no te vamos a olvidar.
Izan ere, gaur inoiz baino areago, munduan nagusitzen ari den elkartasun ezari aurre eginez, anaitasunezko bilera honek adierazten duen elkartasun eta partekatze sentimendua defendatu behar dugula este dugu.