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MÁS SOBRE RELOJES DE SOL EN LA RIOJA

Ofrecemos hoy otro texto de nuestro amigo J. Ignacio Domínguez Améscua sobre relojes de sol en la Rioja. Dice así:
"Si en el articulo anterior hablábamos de Labastida, primera población según se entra en la Rioja por el Oeste, ahora seguimos hacia el interior, y en ruta hacia al Este vamos a recorrer varias localidades, comenzando por Villabuena y terminando en Laguardia
Después de pasar Samaniego, se encuentra Villabuena de Álava, antiguamente llamada "Villaescuerna". Es conocido que en el siglo XVII el pueblo pidió cambiar el nombre Villaescuerna, por las burlas que sufrían, y adoptar "Vilabuena". La petición fue ratificada por una Real Provisión de Carlos II, en 1687. Como se dice en el dictamen de Euskaltzaindia, "Eskuernaga" es un invento del siglo XX, y bueno sería olvidarse de ello.
En la iglesia parroquial de San Andrés, la fachada Sur presenta dos relojes de sol, uno de gran tamaño sobre una ventana protegida por una imponente reja, y otro en la esquina de la pared, a unos 4 metros del suelo. Estos relojes tienen la particularidad de estar pintados sobre un fondo negro aplicado a la piedra y después trazadas las líneas horarias, técnica no muy corriente en la construcción de relojes de sol en nuestras latitudes. La pared es declinante (no perfectamente orientada al Sur), cosa que refleja perfectamente el reloj colocado en la esquina. Al tener sus orificios no alineados con la traza de las doce, sería de varilla doblada. Sus ángulos horarios son correctos. Este reloj trazado sobre fondo negro y perfilado simulando un blasón heráldico es una auténtica joya del pasado. El otro reloj, de gran tamaño sobre un rectángulo negro como fondo, parece anterior, pero no terminado del todo. Carece de horas, y sólo se observa un orificio entre dos sillares. Fue mejorado por su homólogo más pequeño.
Continuamos nuestro recorrido, llegando a Elciego. La villa tiene dos relojes de sol. Uno está en la calle de la Concepción, en el tramo que desemboca hacia la iglesia parroquial, cerca de un callejón que sube de la parte baja del pueblo. Este reloj está elaborado con la misma técnica que los descritos en Villabuena. El estado de conservación de este ejemplar es malo. Deben restaurarse este reloj y los dos de Villabuena. Pero el reloj estrella de Elciego está en la Plaza Mayor, que pasa por ser una de las más bellas de la comarca, típica plaza dieciochesca con la iglesia en un frente, el ayuntamiento en otro y edificios de personas influyentes en los costados. En la puerta principal de la ermita de la Virgen de la Plaza se encuentra este precioso reloj, bien construido y graciosamente tallado, que corrige la declinación de la pared respecto a la fachada. Es un reloj ornamental del siglo XVIII, con un gracioso estilo, bellas decoraciones en forma de cruz que lo asemejan a un sencillo escudo blasonado y armoniza con el conjunto decorativo de la puerta principal, y un artístico estilo marcador de horas. En el interior de la ermita hay una imagen de la Virgen, del tipo Andra Mari.

Laguardia
Nuestro viaje coincluirá en Laguardia. Tiene esta villa relojes propios de lugares históricos, como son los relojes canónicos ya comentados en varias ocasiones. Así, en San Juan, iglesia con elementos románicos del siglo XII-XIII, encontramos dos relojes canónicos en su pared Sur, perfectamente conservados. En esta misma iglesia encontramos también un reloj que parece ser de horas iguales, muy dañado. Se leen números de horas, pero hay un exceso de trazas horarias que hace pensar en intervenciones para aumentar de horas a medias horas o fracciones. Sea lo que fuere, es un reloj superpuesto a los sillares de la iglesia y por lo tanto de fechas más modernas que la de sus muros. Junto a éste hay un disco de madera con una varilla que puede ser también algún artilugio solar para medir las horas. En la otra gran iglesia, la de Santa Maria, existe un reloj canónico, que suele escapar a la atención de mucha gente.
En la fachada del ayuntamiento no hay un reloj de piedra, sino un autómata mecánico, cuyo carillón entona música de danzas riojanas, mientras unas figuras con trajes típicos aparecen, bailan y se marchan. Una idea horaria moderna que entretiene a muchos visitantes durante un buen rato.
Con esto terminamos este segundo viaje por la Rioja Alavesa en busca de relojes de sol. Seguiremos con nuestros comentarios en próximos artículos."